Por qué las carreteras de Madrid cuentan las horas: el misterio de los radiales explicado
Photo: Marostegui, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
Si alguna vez has mirado un mapa de las autopistas españolas con calma, quizá hayas notado algo curioso: las grandes autovías que salen de Madrid parecen numerarse sin lógica aparente. La A-1 va al norte, la A-4 al sur, la A-6 al noroeste... ¿Quién decidió este revoltijo? La respuesta es más elegante de lo que parece: alguien pensó en un reloj.
Madrid como el centro de la esfera
El sistema es sencillo una vez que alguien te lo explica. Imagina un reloj gigante con el centro en la capital. Las horas se cuentan desde la medianoche, y cada carretera radial toma el número de la hora hacia la que apunta. La A-1 (hacia Burgos) apunta a la una de la mañana, la A-2 (Barcelona) a las dos, la A-3 (Valencia) a las tres, y así hasta la A-6 (A Coruña) a las seis.
Falta la A-5, cierto: la ruta hacia Badajoz y Portugal. Existe, claro, y también sigue la lógica del reloj apuntando a las cinco. En total son seis radiales que estructuran casi todo el tráfico de largo recorrido del país. Y de hecho, casi todas las autovías y autopistas secundarias del mapa español heredan su numeración de la radial de la que nacen: por eso la A-61 o la A-62 salen de la A-6, por ejemplo.
El punto kilométrico cero y sus curiosidades
Todo esto arranca, oficialmente, en la Puerta del Sol, donde una placa en el acera marca el origen de las carreteras radiales. Las placas kilométricas que ves al volante no miden distancia desde un punto cualquiera: miden desde ahí. Cuando circulas por la A-4 y pasas el km 50, estás exactamente a 50 kilómetros de Sol.
Hay quien colecciona fotos en el km 0 de cada radial como quien colecciona cumbres. Y es que cada una tiene su carácter propio:
- A-1: valles y dehesas camino de Burgos, con la Sierra de Guadarrama siempre al acecho en el retrovisor.
- A-2: la llanura cerealista de Castilla hasta Zaragoza y el salto hacia el Mediterráneo.
- A-3: sube la Serranía de Cuenca y baja a la huerta valenciana en un solo aliento.
- A-4: la ruta clásica hacia Andalucía, atravesando Despeñaperros.
- A-5: dehesas extremeñas y el portuguesísimo puente de Alcántara a un desvío.
- A-6: el corredor hacia Galicia, con el alto de Guadramil y los paisajes de Zamora.
Radiales de segunda generación
Con el crecimiento de Madrid, a las seis radiales clásicas se sumaron las llamadas R (las radiales de peaje R-2, R-3, R-4 y R-5, hoy integradas en la red de la AP) y las autovías de circunvalación. Pero el corazón del sistema sigue siendo el reloj original. Si dominas esta lógica, leer cualquier mapa de España se vuelve casi intuitivo: sabrás de un vistazo hacia dónde va cualquier carretera con letra A.
La próxima vez que planees una escapada desde la capital, mira la hora a la que apunta tu destino. Si es hacia el nordeste, probablemente te toque la A-2. Es geografía, sí, pero también un poco de poesía vial: todo el país ordenado como las manecillas de un reloj que nunca se detiene.